Solemos NO encontrar el momento idóneo, anteponiendo a nuestra propia salud decenas de asuntos por resolver primero, sin detenernos a pensar: “sin buena salud, poco o muy poco vamos a hacer”.

Detallamos varias razones (que bien razonadas, son excusas), y le damos vueltas a comenzar un tratamiento de fisioterapia respiratoria.

FISIOTERAPIA RESPIRATORIA

Solemos NO encontrar el momento idóneo, anteponiendo a nuestra propia salud decenas de asuntos por resolver primero, sin detenernos a pensar: “sin buena salud, poco o muy poco vamos a hacer”.

Detallamos varias razones (que bien razonadas, son excusas), y le damos vueltas a comenzar un tratamiento de fisioterapia respiratoria.

Es evidente que, si conocieras lo que te aporta el proceso, lo conveniente que es para ti para ponerte mejor, si experimentaras el rendimiento que consigues en tu vida diaria, difícilmente situarías la fisioterapia respiratoria en segundo plano.

La fisioterapia respiratoria puede estabilizar y frenar el avance de la enfermedad.

Con un tratamiento establecido y voluntad de mejorar, vuelves a ilusionarte con la vida.

Está indicada en:

Personas que sufran una afección del sistema respiratorio en un determinado momento o enfermedad crónica.

Según la fase, las más frecuentes son Asma; EPOC; Neumonía; Atelectasia; Bronquiectasia; Bronquitis; Pre y post quirúrgicos, etc.

Con la rehabilitación respiratoria mejoran la función muscular y la capacidad de ejercicio.

Se irán disminuyendo la disnea (sensación de falta de aire), la fatiga y, en algunos, la debilidad de piernas o brazos.

Se conseguirá:

  • Un mejor control de los síntomas.
  • Eliminar mucosidad si la hay.
  • Estabilización de la enfermedad.
  • Menor cantidad en el año de estados agudos, crisis o ingresos hospitalarios.
  • Controlar repercutir en otras patologías asociadas.
  • Mejor conocimiento y atención de algunas señales que ayudan en el autocontrol de la patología.

 ¡¡Mejora la calidad de vida sin dudarlo más!!